El cráneo del bebé debe tener una forma redondeada y simétrica. En los casos en los que esto no es así se dice que el bebé presenta una deformación del cráneo. La plagiocefalia es la alteración de la forma del cráneo que con más frecuencia encontramos en los bebés. Suele ser una deformación con forma de paralelogramo, pudiéndose acompañar o no de asimetría facial. 

La plagiocefalia puede ser congénita o adquirida en los primeros meses de vida, mientras el cráneo es “blando” y no está completamente osificado. Esto hace que sea tan importante comenzar el tratamiento lo antes posible. El cráneo sigue un proceso de osificación en distintas etapas que se inicia a los 4 meses. Antes de ese momento, nos encontramos con las mejores perspectivas. Después de ese momento, se perderá eficacia cada mes que pase. En cualquier caso el tratamiento dura varios meses a razón de una sesión semanal aunque en ciertos casos más severos es mejor empezar con dos sesiones semanales y pasar a una cuando la situación esté más estable

La causa más común de la plagiocefalia son las presiones mantenidas en el tiempo que los huesos de la pelvis de la madre ejercen sobre el cráneo del bebé mientras este se encuentra en su etapa intrauterina. Otra causa posible para este problema, esta vez de forma adquirida en los primeros meses de vida. Se trata de los niños que pasan mucho tiempo boca arriba con la cabeza hacia un lado.

Hay por tanto una gran correlación entre la tortícolis congénita y las plagiocefalias. Es frecuente que los niños con la cabeza torcida de forma constante que se sitúan en la cuna siempre girados hacia un lado, sufran unas presiones en la cuna que deformen su cabeza. Por otro lado, la plagiocefalia puede ser una posible causa de tortícolis congénita.

Observando la cabeza y la cara del bebé podemos ver ciertas asimetrías:

- Mirando la cabeza desde arriba vemos que no tiene forma redondeada, sino que presenta ciertos ángulos y zonas aplanadas.

- También podemos ver a nivel de la cara un pómulo más hundido, una zona de la frente más prominente que la del otro lado.

- Una oreja más adelantada que la del otro lado, e incluso más despegada.

El objetivo principal en el tratamiento de las plagiocefalias es realinear las piezas óseas y abrir los espacios para el paso de los nervios craneales y otras estructuras. Esto se realiza mediante presiones muy delicadas y precisas sobre el cráneo del bebé. De esta forma se gana y se restablece la simetría de la cabeza y el correcto movimiento del cuello. Para algunos casos es preciso combinar la terapia manual con un “casco” ortopédico realizado a medida por un experto técnico ortopédico. Las presiones constantes del casco sobre los huesos de la bóveda craneal ayudan a restablecer la simetría.

En casa, lo más importante será que el bebé pase el menor tiempo posible boca arriba, para que las presiones no deformen más la cabeza, salvo las horas del sueño en que será conveniente usar un cojín o almohada especial. Lo ideal es que el niño vaya junto con los padres en algún tipo de mochila. La posición erguida y pegada al cuerpo de los padres tiene muchos beneficios y protege de las deformaciones craneales.

Aunque se pueden tomar ciertas medidas, el tratamiento manual del cráneo será imprescindible para llevar las piezas óseas a la normalidad, liberar las tensiones a nivel de las membranas intracraneales y devolver la forma más correcta posible al cráneo para así poder prevenir problemas en el futuro.